
Tras 48 años del golpe militar, durante la noche del viernes se revelaron documentos desclasificados por el Archivo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, donde se detalla que espías australianos accedieron a participar junto con la CIA, lo que da cuenta del esfuerzo multinacional por desestabilizar el Gobierno de Salvador Allende, según la Agencia EFE.
Según señalan los archivos, el Servicio de Inteligencia Secreto de Australia (ASIS, por sus siglas en inglés), respondió a un a petición solicitada por la CIA y se asentó de manera clandestina en el país durante los primeros meses de Gobierno de Allende. Dicha operación se mantuvo por más de 18 meses, donde los australianos se comunicaban con informantes chilenos que habían sido reclutados por la Agencia Central de Inteligencia, para posteriormente redactar documentos que llegaron directamente a Langley, sede de la entidad en Estados Unidos.
Sin embargo, los espías se retiraron del Chile luego del golpe de Estado en 1973, ya que que el gobierno australiano de Billy McMahon (1971-1972) había sido sustituido por al Administración del laborista Gough Whitlam (1972-1973), quien ordenó que se pusieran fin a las operaciones. Whitlam se sentía "inquieto" con la participación de Australia en la situación de espionaje porque si eran descubiertos, sería "extremadamente difícil justificar" su presencia, según detallan los documentos desclasificados.
En tanto, la oficina establecida clandestinamente aunque parece haber sido cerrada en julio de 1973, dado que los escritos contienen pocas revelaciones sobre su actividad en el país y la colaboración con la CIA, se cree que al menos un agente se quedó después del golpe militar del 11 de septiembre, pero es algo que no se ha terminado de confirmar con los archivos desclasificados.








