La Segunda División siempre llama la atención porque hay un par de jugadores con un nivel superlativo para la categoría. Entre este y el año pasado, hubo uno que se destacó por sobre todos: Cristián Duma.

El argentino de 29 años anotó 21 goles en igual cantidad de partidos disputados con Deportes Linares la temporada pasada. Con esos números esperaba una chance en Primera B, pero por cosas del destino, su madre presentó problemas de salud y tuvo que “darse un tiempo” del fútbol.

Cristián Duma: el goleador de temer en Segunda División

En conversación con En Cancha, el delantero comentó cómo vivió esa temporada de ensueño, pero también lo complejo que fue para él la situación de su madre. Finalmente, todo salió bien y pudo retornar pronto a la actividad, pero el mercado ya estaba a nada de cerrar.

El delantero tuvo una temporada de ensueño en Deportes Linares.
Cristián Duma. El delantero tuvo una temporada de ensueño en Deportes Linares.

Ahora en Provincial Ovalle ha podido marcar dos tantos, pero los resultados no se están dando, ya que en seis duelos disputados, solo cosechan un empate, el resto son solo derrotas. Por lo mismo, espera que sus goles puedan revertir esta compleja situación.

- Cristián, llegaste este año a Provincial Ovalle como uno de los fichajes más importantes de la categoría. ¿Qué fue lo que finalmente te sedujo de este proyecto para convertirte en el referente de ataque del equipo?

Primero que nada, mi idea siempre fue volver a la Primera B. Tuve ofertas de varios equipos de esa división a principio de año, pero surgió un problema personal: operaron a mi mamá del corazón. Como hermano mayor, sentí que mi prioridad absoluta era quedarme con mi familia y ayudar en su recuperación. Estuve a punto de firmar en Quilmes, en Argentina, pero cuando la operación salió bien ya era febrero y los planteles estaban armados.

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- Muy encima comenzaste a buscar, imagino que en cierta parte costó encontrar club, ¿o me equivoco?

Al cerrarse el libro de pases en la B, me enfoqué en volver a Chile. Me llamaron varios clubes de Segunda por lo que había hecho en Linares, donde marqué 21 goles, y elegí Ovalle por la calidad de jugadores y el proyecto. Nos armamos para pelear el ascenso; aunque las cosas no se han dado por ahora, estamos trabajando duro para revertir la situación.

- Respecto a ese inicio esquivo, donde los resultados no los han acompañado, ¿cómo ha procesado el plantel este arranque de temporada? Me imagino que no estaba en los planes verse en la parte baja de la tabla.

Ninguno de nosotros pensó estar en esta posición. Sin embargo, esto se saca adelante con trabajo constante día a día. Nuestra mentalidad sigue siendo la misma: entrar a la liguilla y pelear el ascenso. Mientras haya chances matemáticas, vamos a seguir luchando para poner al club donde se merece.

- En cuanto a tu adaptación personal, ¿cómo ha sido el recibimiento en Ovalle? Es una ciudad conocida por su clima caluroso y su tranquilidad. ¿Cómo te ha tratado el entorno?

Uno se acostumbra rápido. Me ha tocado ser un trotamundos en el fútbol, pasando por diferentes países, así que el clima o los cambios de horario ya no son un problema. La ciudad es chica, pero muy cálida; por ahora estoy enfocado totalmente en lo deportivo. Además, en el fútbol nos conocemos todos; con muchos compañeros ya nos habíamos enfrentado e incluso compartido plantel, así que la integración fue excelente.

- Retomando un poco el tema de tu madre, mencionabas que fue un golpe psicológico importante. ¿Cómo lograste gestionar ese momento emocional antes de decidir tu regreso a las canchas?

Me pegó muy fuerte porque era una operación de riesgo. Agradecí a los clubes de Primera B que me llamaron, pero me quedé en Argentina hasta que la situación mejoró. Una vez que mi vieja estuvo bien, hablé con ella y fue quien me dio el empujón para volver a arrancar. Me tocó empezar de nuevo en Segunda, pero la meta es la misma: hacer goles, que el equipo pelee arriba y buscar esa oportunidad de regresar a la división de plata.

“Me gustaría marcar goles para Colo-Colo, la U o la UC”

- El año pasado fuiste una figura indiscutida con 21 goles en igual número de partidos. En esta campaña ya sumas dos tantos en cinco fechas. ¿Te pones como meta personal revalidar el título de máximo artillero de la división?

Absolutamente. Siempre me pongo metas cortas: lo primero es superar los diez goles y de ahí pelear el título de goleador. Si al equipo le va bien, lo individual llega solo. Trabajo para que mis goles ayuden al equipo a salir del lugar donde está hoy.

- Has jugado en ligas de Paraguay, Uruguay, Ecuador y España. ¿Qué tiene el fútbol chileno que te ha motivado a realizar gran parte de tu carrera aquí?

Estar cerca de mi familia es un factor clave. He estado muy lejos, a veces más de un año sin verlos, y aquí estoy a un paso. Además, me gusta mucho la competitividad de la liga, el estado de las canchas y el ambiente.

- Varios compatriotas tuyos con los que he conversado destacan lo dirigencial, ¿sientes que es un factor a destacar de Chile?

También. Valoro mucho el orden dirigencial en Chile; he estado en países donde pasas meses sin cobrar y eso es desgastante. Aquí el jugador tiene la tranquilidad de que su sueldo llegará a fin de mes, lo que te permite enfocarte exclusivamente en rendir profesionalmente.

- Existe un dato que siempre genera curiosidad en los portales deportivos: tu parentesco con Juan Ignacio Duma. ¿Cómo es tu relación con él y cómo se vive el fútbol en la interna familiar?

Sí, es mi primo. No hablamos todos los días porque él se vino muy chico a Chile y yo le perdí un poco el rastro en su momento, pero cuando nos enfrentamos, intercambiamos camisetas y charlamos un poco. En 2021, cuando llegué a Santa Cruz, le hice algunas consultas sobre la liga, pero después ya me acostumbré solo al medio.

Cristián Duma.

- ¿Tampoco por redes sociales?

No, cuando más hablamos es cuando nos encontramos dentro de la cancha, pero fuera de esta hay poco diálogo. Nos separamos tan pequeños que no hay muchos temas en común, pero siempre está la buena onda familiar.

- Mirando hacia el futuro, a tus 29 años, ¿cuáles son los sueños que aún te quedan por cumplir en el profesionalismo?

Uno siempre tiene ambiciones personales que se guardan para sí mismo, pero a corto plazo mi sueño es jugar en la Primera División de Chile. Me ha tocado jugar en las máximas categorías de otros países y es hermoso; el fútbol es más vistoso y el ambiente es distinto. Ese es uno de mis deseos. Espero poder cumplirlo lo antes posible, por lo que estoy trabajando bastante duro para lograrlo.

- De hecho, le anotaste a uno de los grandes en Copa Chile...

Tal cual. He tenido la oportunidad de marcarle a equipos como Colo-Colo en Copa Chile y vivir esa presión de los estadios llenos. Trabajo paso a paso para que esas puertas se vuelvan a abrir y pueda demostrar mis condiciones en el nivel más alto del fútbol chileno.

- Imagino que es una especie de sueño llegar a estos equipos...

Así es, es una de las metas. Me preparo día a día para que eso pueda suceder. Cuando enfrenté a Colo-Colo fue una sensación muy linda, ya que el estadio estaba lleno y se sentía la presión. Tuve la oportunidad de marcarles y, por supuesto, que uno tiene ganas de ser quien marque para equipos como Colo-Colo, Universidad de Chile o Universidad Católica. Vamos paso a paso para tener esa oportunidad.

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