
Un hermoso panorama se vive hoy en la Primera B... claro, para el que es neutral. Y es que equipos tan potentes y tradicionales en el fútbol chileno como Cobreloa, Santiago Wanderers, Deportes Iquique y Unión Española animan la categoría de plata, provocando que se formen siempre duelos atractivos fecha a fecha.
Rodrigo Pérez, casualmente, pasó por todas esas escuadras. Fue wanderino entre el 97 y el 2000, loíno del 2001 al 2004, hispano en el 2008 y celeste al final de su carrera, entre el 2009 y el 2011.
De acuerdo a la visión del exlateral izquierdo, el conjunto de Calama, con el que salió tres veces campeón del Torneo Nacional, está un peldaño por sobre el resto, más allá de que los más jóvenes consideren hoy a Cobreloa como un equipo de ribetes menores por su ya larga estadía en el Ascenso.
De eso, justamente, habla en esta parte de la entrevista que le concedió a En Cancha Prime.

- Eres un jugador muy identificado con Cobreloa. ¿Cómo ves al equipo de César Bravo? Es líder en Primera B y candidato serio a subir.
Tiene la obligación de subir porque es un equipo grande. Me tocó estar 8 años allí, dirigir un semestre. Conozco bien la interna del club. Se lograron cosas importantes en el pasado y quizás la irregularidad y los malos manejos llevaron a que el club esté en un lugar que nunca nadie imaginó. Pero, bueno, el fútbol tiene estas cosas. Ahora lo veo bastante bien, César ha hecho un gran trabajo y qué bueno que lo mantuvieron, porque significa que creen en él y confían en el proceso. Yo a Cobreloa siempre le voy a desear lo mejor, al igual que a Iquique, Wanderers, Unión Española, todos equipos de Primera División.
- Hay una generación de jóvenes hoy en día que piensa que Cobreloa es un equipo chico y de la B. Claro, lo han visto más tiempo en el Ascenso que en Primera...
Bueno, son apreciaciones de algunos hinchas, sobre todo de los más jóvenes como dices tú. Los protagonistas somos ajenos a ello. Mira, el que ha vivido el fútbol y el que vio lo que hicimos nosotros en nuestra época sabe que Cobreloa es una tremenda institución. Sin faltarle el respeto a Wanderers, Unión Española e Iquique, que me dieron la posibilidad de jugar profesionalmente también, creo que Cobreloa es otra cosa, está un escaloncito arriba. Después lo que se diga en redes sociales, bueno, es parte de lo que hablábamos antes, del cambio generacional que se está viviendo.

- ¿Sigue siendo Cobreloa el cuarto grande?
Es que eso es una polémica a nivel prensa y a nivel hincha. Para mí, todos estos equipos que te nombré son instituciones muy importantes, todas con una rica historia y con argumentos para estar en Primera.
A mí me identifican mucho con Cobreloa y lo entiendo, porque estuve 8 años, pero yo salí de O’Higgins, otro tremendo club, al cual llegué a los 12. No quiero polemizar. Son todos clubes muy importantes a nivel nacional. Soy agradecido de cada uno de ellos.








