
Apenas tres meses y una semana duró el proceso de Gustavo Álvarez en San Lorenzo. El entrenador y el club no se entendieron en la planificación del primer equipo, terminando así de manera abrupta la relación que comenzó en marzo de este año.
Final más que inesperado para el proceso del exentrenador de Universidad de Chile y, si bien perder el trabajo nunca es positivo, en esta oportunidad aquello le podría abrir de par en par la puerta de La Roja al quien fuera campeón del balompié nacional en 2023 junto a Huachipato.
Y sí, porque tras dejar el banquillo del Ciclón en el otro lado de la cordillera, por este lado rápidamente el nombre de Álvarez comenzó a resonar para la banca de la Selección Chilena, que sigue firme con el interminable interinato de Nicolás Córdova.
Tras el Mundial 2026, las selecciones del planeta iniciarán formalmente un nuevo periodo de Clasificatorias y copas continentales, algo para lo que se vuelve vital tener un nombre fijo al mando, razón que lleva a que este sea el momento justo para elegir al nuevo líder.

Gustavo Álvarez y su opción de dirigir a La Roja
En diciembre pasado, luego de su partida del Romántico Viajero, Gustavo Álvarez fue uno de los invitados al programa Área Técnica de En Cancha, espacio en donde habló con Mario Salas sobre la posibilidad de liderar el nuevo ciclo de La Roja.

“No lo sé, no estoy calificado para elegir eso. Hay gente que debe hacer un seguimiento de entrenador”, comenzó diciendo en aquel minuto el DT, que si bien evitó lo más que pudo candidatearse al banquillo, de todas formas dejó una frase que dejo entreabierta la chance. “No soy yo quien decide”. afirmó.
Si bien por ahora se desconoce si la ANFP ha tomado o no contacto con Álvarez y su entorno, lo que es seguro es que la carpeta con el nombre del técnico está en el escritorio de Pablo Milad. Ahora, si la abre o no, ya se verá.







